Tendinitis tendón Aquiles (I). Causas.


Como su propio nombre indica es una inflamación (itis) del tendón distal del tríceps sural (músculos de la pantorrilla). Es una patología muy frecuente en deportistas y en ocasiones imposibilita la práctica deportiva ya que este tendón se usa para casi todo, al andar, al correr, al saltar, etc…

Normalmente la lesión se produce al realizar un ejercicio excesivo, que supera la capacidad del tendón en intensidad y/o tiempo. Aquí explican más detalladamente lo que le pasa al tendón realmente.

Existen una serie de variables que pueden favorecer la aparición del dolor como pueden ser:

Mala hidratación. Está sobradamente demostrado que a partir de un cierto nivel de deshidratación aumenta el riesgo de lesiones de la unidad músculo-tendón. Así que hay que beber antes, durante y después del ejercicio, teniendo siempre en cuenta el tipo de actividad y los factores ambientales.

Alimentación. Una alimentación excesivamente ácida puede favorecer la aparición de dolor en la zona. Esto es especialmente importante en el caso de un dolor bilateral (duelen los dos tendones) que es mayor por la mañana al levantarse y va cediendo poco a poco al empezar a movernos. Si es tu caso deberías de leer este gran artículo sobre alimentación ácida/alcalina aquí.

Debilidad de la musculatura de la pantorrilla. Los músculos del triceps sural (gemelos, soleo y delgado plantar) deben estar bien acondicionados para no sobrecargar el tendón. Es necesario incluir en las fases de pretemporada o de trabajo más general, el reforzamiento de estos músculos. Así tendremos una buena base que nos permita superar el gran esfuerzo de la temporada. En general, cuanta más fuerza tengan más se reducirán las probabilidades de lesión y mejor se adaptarán a trabajos más específicos. Muchas lesiones se deben a no trabajar bien esta zona, sobretodo en el caso de corredores y ciclistas.

Otros desequilibrios musculares que implican una mala realización del gesto deportivo. A veces ocurre que después de una lesión el balance muscular o articular no queda perfectamente restablecido y aparecen sobrecargas que pueden lesionar el tendón. Un ejemplo sencillo sería el de un esguince de tobillo leve no tratado y que ya no duele. Esto puede esconder un espasmo del tibial anterior que favorezca un apoyo distinto y que al realizar un ejercicio de alta intensidad provoque que el tendón de Aquiles se resienta, ya que no trabaja en la situación más adecuada. Esto se puede aplicar a cualquier articulación, y aunque evidentemente cuanto más cerca del tobillo más afecta, también es muy común que por ejemplo, un déficit en la rotación de la tibia o una disminución del movimiento en las articulaciones sacroilíacas en la pelvis terminen provocando una tendinitis de aquiles.

Cambio de calzado y/o superficie. El cuerpo está preparado para lo que hacemos habitualmente, y cuanto más nos acercamos a nuestro pico de forma menos capacidad tenemos para adaptarnos a aquello que nos es extraño. Por ello es mejor probar las zapatillas en pretemporada y no en fase de competición, e irnos habituando poco a poco. Si es necesario compra varios pares del mismo modelo para asegurarte de que no vas a necesitar cambiar de zapatillas en el peor momento (puedes aprovechar para vacilar al dependiente con alguna historia sobre “tus zapatillas de la suerte” )

En cuanto a los cambios de superficie creo que son buenos para los momentos de trabajo general, pero a medida que intensificamos el entrenamiento y aumentamos su especificidad pasan a ser muy contraproducentes y pueden ocasionar grandes sobrecargas, que si no se gestionan bien se convertirán en lesión.
Vamos, que si en el mismo día cambiamos de superficie, estrenamos zapatillas y hacemos un esfuerzo intenso, podemos apostar a que terminaremos la jornada lesionados, porque nuestras probabilidades se habrán disparado.

Realizar un calentamiento deficiente. Esto suele ser motivo de lesión en deportistas ocasionales más que en los profesionales. Todos sabemos que realizar un calentamiento progresivo y adecuado a la actividad y el entorno en el que vayamos a hacer deporte nos aleja de lesiones. Lo que no todo el mundo tiene en cuenta, y que es necesario recordar, es que cuanto más cansado y dolorido estés más tiempo debes dedicarle al calentamiento.

No adecuar la actividad a nuestro estado de forma. Es fundamental cuando hacemos ejercicio tener en cuenta nuestro estado de forma en ese momento concreto, ya que puede que no sea el habitual o el esperado. Y es que el simple hecho de no haber dormido bien, acabar de salir de un proceso vírico o tener un día “de bajón” pueden hacer que tengamos que reajustar nuestro nivel de exigencia para ese entrenamiento. Hay que ser muy conscientes de nuestros limites e intentar superarlos poco a poco. Después de todo una de las cosas más satisfactorias del deporte es la superación…
pero con cabeciña por favor….

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4 Respuestas a “Tendinitis tendón Aquiles (I). Causas.

  1. Me encanta lo de “con cabeciña”; como dicen las madres. Tienes toda la razón del mundo. Conocer tú nivel, al que puedes ir llegando y tener paciencia y “cabeciña), es (entre otras cosas que explicas muy bien), el primer mandamiento del deporte (que tanto nos ciega algunas veces).Leer tus consejos es como oír a nuestra consciencia y nos lleva por el buen camino. Oh, padre!!, Jajajajaja

  2. Hola roberto, quería saber como tratar o que hacer cuando he sufrido un tirón en la espalda debido a un mal gesto en ejercicios en el gimnasio, como lo trato? lo estiro? calor? hielo? gracias.

  3. Buenas tardes, sufro desde hace más de 8 meses tendinosis en ambos talones de áquiles. (no he hecho deporte ni es una lesión), se fue desarrollando el dolor intenso poco a poco y en ambos tendones desde enero. Acabo de recibir 4 sesiones de ondas de choque (en la Clínica la Esperanza en Vitoria). Estoy tratado por el Dr. Míkel Sánchez. Me comenta la médico que me dio las ondas, que vaya pensando en el siguiente paso: el plasma….acabo de gastar 1000€ con las ondas. Lo siguiente serán casí 2000€. ¿Estoy en el buen camino? La verdad es que me está haciendo la vida imposible. No puedo andar, ni estar de pie, ni sentada mucho tiempo,,,
    Gracias por sus consejos.
    Atentamente.

    • Siento mucho que se encuentre en esa situación, le puedo comentar que ambos tratamientos locales son muy efectivos y eso está demostrado con bastantes publicaciones científicas, aunque evidentemente son caros, sobretodo los factores de crecimiento. También supongo que habrá leído mi artículo y verá que la etiología( causa) de las lesiones en tendón de Aquiles es variada y en muchas ocasiones es necesario encontrar esa causa y corregirla para que los tratamientos locales funcionen correcta y sobretodo rápidamente. Además siempre es necesario realizar una serie de ejercicios (excéntricos si se puede y si no concéntricos o isométricos,según el estado de sus pies) y estiramientos locales. Le recomiendo que valore junto a su médico la posibilidad de complementar las sesiones de ondas con fisioterapia o la visita a un osteópata, puede buscarlo aquí.. Espero haberle sido de ayuda y no olvide que las lesiones que llevan mucho tiempo de evolución también suelen llevar un largo tiempo hasta su solución definitiva que no dudo que llegará. Si desea comentar cualquier otra cosa aquí me tiene, intentaré responder lo antes posible.

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